Índole · 14 de octubre de 2026
Once mil imágenes y ninguna repetida: probamos la huella visual para ordenar un archivo
Por Equipo de Índole
Cualquier empresa con unos años de trabajo acumula carpetas y carpetas de imágenes: originales, versiones para web, presentaciones, copias de copias. Al preparar el portfolio de esta web nos encontramos con más de once mil archivos repartidos en zips, carpetas por trimestre y presentaciones en PDF. Buscar repetidos por el nombre no servía: la misma pieza aparecía como «cartel_final», «cartel_final2» o «IMG_3712».
Qué hemos probado
Una huella visual de cada imagen. Se reduce la imagen a una cuadrícula pequeña, se compara cada punto con el de al lado y se obtiene una firma de 256 valores. Dos imágenes iguales tienen firmas casi idénticas aunque una sea un PNG enorme y la otra un WebP de 900 píxeles. Calculamos la firma de todo lo que ya estaba publicado y de todo lo que había en las carpetas, y las comparamos.
Qué ha pasado
La mayor parte del material ya estaba en la web, con otro nombre y otro formato. Lo nuevo quedó reducido a unas cuatrocientas imágenes y unos cientos de páginas de presentaciones, que se podían revisar a mano en una tarde. La huella no decide sola: una foto de stock o un código de barras también son «nuevos», y hace falta criterio humano para dejarlos fuera.
Qué recomienda Índole
Si tu archivo de imágenes ha crecido sin orden, no empieces renombrando a mano. Primero detecta los repetidos con una herramienta de este tipo; después decide con calma qué se publica. Ahorra horas y evita que la misma pieza aparezca tres veces en tu web o en tu catálogo.
Siguiente paso








