Datos · 14 de octubre de 2026
Probamos a pedir permiso de verdad: así montamos el aviso de cookies de nuestra web
Por Equipo de Índole
Casi todas las webs piden permiso para usar cookies con una franja pequeña, un botón de «Aceptar» enorme y un «Configurar» escondido. Quisimos comprobar si se puede hacer de otra manera sin perder claridad, y lo probamos en nuestra propia web antes de proponerlo a nadie.
Qué hemos probado
Un centro de privacidad propio, en una ventana centrada y a buen tamaño. Tiene tres botones al mismo nivel: Rechazar todo, Personalizar y Aceptar todo, como pide la guía de la Agencia Española de Protección de Datos. Debajo, cinco categorías con su interruptor y, en cada una, una tabla con el nombre de cada cookie, quién la pone, para qué sirve y cuánto dura.
Guardamos la elección doce meses con un identificador y una fecha, y avisamos a las herramientas de Google con su «modo de consentimiento» para que no midan nada sin permiso. El contenido de terceros, como la calculadora de inversión publicitaria que se carga desde otra web, no aparece hasta que la persona lo permite.
Qué ha pasado
Lo primero que descubrimos al revisarlo es que nuestra web no usaba ninguna cookie de analítica ni de publicidad. Un aviso genérico habría pedido permiso para cosas que no existían. Por eso el panel lo dice tal cual: esas categorías están vacías y se rellenarán, con su tabla, el día que se active la medición.
También vimos que bloquear de verdad el contenido de terceros obliga a pensar qué ve quien dice que no: en lugar de un hueco, un aviso que explica de dónde viene la calculadora y un botón para cargarla.
Qué recomienda Índole
Antes de elegir un aviso de cookies, haz inventario: qué guarda tu web, quién lo pone y para qué. Con esa lista, el aviso se escribe casi solo y deja de ser un trámite. Si vas a usar Google Analytics o Google Ads, activa el modo de consentimiento desde el principio: medirás menos al inicio, pero lo que midas será limpio y defendible.
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